miércoles, febrero 18, 2004

Como lo comenté en un principio, el blog nació como una especie de pecado original, en desobediencia al sentido común y las buenas maneras. Por otro lado, si me decidí a crearlo (aparte de la vanidad y el gusanillo que me dio leer los de otros, como ya dije en mi primer post) en esta fecha en particular, es porque, además del año nuevo, la época de carnaval es a mi juicio una de las más pecaminosas del año. Así pues, este post pretende analizar un poco la historia de estas fiestas, para los que no las conozcan bien o quieran saber un poco más el por qué la gente se acelera en ellas.
Desde el punto de vista etimológico el origen de la palabra "Carnaval" difiere de una fuente a otra: hay quien dice que se deriva del italiano "carnavale" mientras otros que lo hace de las voces latinas "Carocarnis" que sería algo así como el tiempo que se da el adiós a la carne, puesto que el Carnaval precede a la Cuaresma; también se afirma que procede de las voces latinas "Caro" y "Levamen" que significaría algo así como la acción de quitar (levare) o el "desahogo de la carne" (Levamen).
De estas posibles raíces se derivó primitivamente "Carnelevamen", evolucionando posteriormente a "Carneleval" para terminar llamándose en nuestros días "Carnaval", o "carnestolendas" (palabra que viene de "caro", carne y "tollere", lo que se ha de quitar).
Las fiestas de carnaval (muy anteriores a la era cristiana), son de origen netamente pagano, al igual que otras muchas fiestas y costumbres que se introdujeron al cristianismo, como es el caso de las antiguas fiestas del Imperio Romano (Bacanales, Saturnales y Lupercales) que guardaban cierto trasfondo religioso. El carnaval desde sus orígenes tuvo como factor común "la locura humana" expresada entre otras cosas por medio de disfraces y extravagancias, las cuales degeneraron en el desenfreno moral, desorden civil y sarcasmo (Nada mal para los creadores más estrictos de la ratio jurídica y antepasados directos del derecho actual).
El concepto de carne, uno de los componentes del vocablo carnaval, suele relacionarse directamente con los excesos de todo tipo, cosa que resulta muy natural si tomamos en cuenta que a través del tiempo hubo una coincidencia de fechas entre las festividades paganas y las cristianas. Por todo eso, la fiesta de carnaval tomó ese matiz de desenfreno que la caracteriza en todas las regiones del mundo en que se celebra.
Tristemente, después de tal desenfreno viene la época de recogimiento en que nos disculpamos durante mes y medio por ser malos cristianos, en lugar de mantener un balance constante durante todo el año.
Y en el próximo episodio: Retomamos el propósito de explicar qué es el arte secuencial y por qué los comics ya no sólo son para niños.